
En este artículo nos centraremos en el bienestar físico y
mental-emocional en el ámbito personal y laboral, puesto que son los valores
principales sobre los que podemos decidir y actuar. El PIB, el Índice de
Desarrollo Humano y otros muchos factores que se miden para valorar el
bienestar social, nos dejan poco margen de
maniobra como actuación individual, aunque toda si vemos su resultado como una
consecuencia de nuestro bienestar físico, mental y emocional.
El bienestar físico
Mucha de nuestra infelicidad está relacionada con
enfermedades, molestias físicas y problemas que podemos evitar con un estilo de
vida sano. En los últimos años ha aumentado mucho la esperanza de vida, aunque
no se trata sólo de poner años a la vida, sino de poner vida a los años, y eso
lo lograremos si nuestro cuerpo nos acompaña en las mejores condiciones durante
nuestro periplo vital. ¿De qué nos sirve vivir muchos años si nuestro cuerpo
empezó a morir joven? El ejercicio físico y una dieta
equilibrada nos alimentan de vida y contribuyen a aumentar el bienestar físico.
Aunque no sea por nosotros, hagámoslo por las personas que más amamos, por
nuestra pareja, por nuestros hijos. Cuando nuestro cuerpo deje de responder
mucho antes de lo que nos gustaría, serán las personas que tenemos a nuestro
lado, las que queremos y nos quieren, las que responderán a esas llamadas de
socorro que nuestro cuerpo ya no atiende. Entregamos un amor incondicional con
sorpresa final: cuídame tú ahora porque
yo no lo he hecho nunca. ¿Cómo contribuir a tu propio bienestar físico y al
de las personas más importantes de tu vida? Cuídate, haz ejercicio, lleva una
vida sana. Tu cuerpo te acompañará toda tu vida, depende de ti las condiciones
en las que lo haga.
El bienestar mental y emocional
Ante una molestia o un dolor físico buscamos un remedio
para aliviarlo. En cambio, ante un dolor emocional (tristeza, miedo, ansiedad,
resentimiento, etc.) tendemos a pensar que forma parte de la vida, que ya
pasará, y nos resignamos a esperar que desaparezca por si solo.
¿Cómo actuarías si supieras que está en tus manos superar
ese estado?
¿Cómo actuarías si supieras que afectará irremediablemente a tu salud física?
¿Cómo actuarías si supieras que puedes trabajar el estado
emocional igual que trabajas el físico?
La diferencia es la actitud, el compromiso, la voluntad,
la integridad y las ganas de crear tu vida en lugar de creer que estás a merced
de las circunstancias; en erigirte protagonista de tu vida, en ser responsable
de tus emociones, de tus creencias y decidir qué quieres hacer con ellas para
no sentirte su prisionero y seguir saboreando las mieles de la libertad. El
primer paso es aprender a escuchar tus sentimientos, sin juzgar. La autoestima
se apoya en la capacidad que tenemos de elaborar juicios sobre nosotros mismos.
Si dañamos nuestra autoestima, dañamos nuestro bienestar emocional. Escucha.
Abraza al silencio para escucharte a ti mismo. Reconoce tus sentimientos,
acéptalos sin resignación, siéntelos sin valorar y exprésalos. No te culpes por
ellos ni pretendas entenderlos. Déjalos fluir. Los sentimientos, las emociones,
las creencias son las que te capacitan para decidir cómo quieres actuar, con
que estado de ánimo quieres levantarte mañana. La realidad es única para todos,
pero cada uno actúa en función de su propia percepción de la realidad, de lo
que su mente ve y de lo que sus emociones sienten. Por eso es decisión sólo
tuya cómo quieres gestionar tus sentimientos y cómo quieres actuar según tus
experiencias y tu propia realidad. El pasado sirve sólo
para aprender de él, no para vivir en él. Tu actitud vive en el presente.
El bienestar laboral
Nos pasamos el día emocionalmente implicados en todo lo
que hacemos, y una tercera parte de la jornada la dedicamos al trabajo, o a
trabajar para encontrarlo; de aquí la importancia de abordar también el bienestar
en el ámbito laboral. En una encuesta realizada por OCU-Salud la mitad de los
encuestados declara que su trabajo afecta de forma negativa a su bienestar
emocional (nerviosismo, irritabilidad, dificultad de concentración,
indiferencia) o físico (cansancio, agotamiento, insomnio). Difícilmente alguien
fallará a su cita habitual con los amigos para jugar un partido de fútbol o
para tomar una caña. Porque le motiva, porque le apasiona, y eso hace que se
entregue al 100% a la causa. Entonces, ¿qué se podría hacer en la empresa para
que las personas sintieran esa misma pasión y motivación? ¿Qué se podría hacer
en la empresa para aumentar el bienestar del trabajador? Según diversos
estudios realizados, lo que más valoran
los trabajadores es:
· sentirse reconocidos y
valorados
· tener buena relación
con los compañeros y superiores
· tener seguridad
económica y un buen horario
· sentir motivación por
el trabajo que desempeñan
En esta línea la empresa Guidea Partners ha desarrollado
un programa integral que apunta a la satisfacción y al bienestar de los
trabajadores como fuente de una mayor eficacia y productividad y, en
consecuencia, con un aumento del beneficio personal y empresarial. Lo que han
definido como El beneficio del bienestar.
Es fácil relacionar que si nos sentimos a gusto
realizando nuestras funciones, elevaremos nuestro rendimiento y nuestra
productividad en beneficio de la empresa, puesto que el proyecto y cultura
empresarial satisfará nuestras necesidades para cubrir nuestro propio bienestar
físico y mental. Depende de cada uno, del primero al último del organigrama,
elegir la actitud adecuada para desarrollar sus competencias y para aumentar su
desempeño. No todos estamos capacitados para ocupar
cualquier cargo, pero sí que estamos capacitados para ser los mejores en el
nuestro. Y dando lo mejor de nosotros ayudamos a la empresa a dar lo
mejor de sí misma. ¿Y en qué nos ayuda la empresa? En fomentar una cultura
basada en el bienestar de los
trabajadores. Empresario, responsable de departamento o director, ¿no te
gustaría aumentar los beneficios de la empresa sin aumentar costes y sin
reducir plantilla? Si la respuesta es sí, mira a las personas de tu alrededor,
la respuesta está en su bienestar.
Busca tu bienestar global, elige tu destino,
decide tu futuro y vive el presente. Deja de hacer las cosas que has hecho siempre y empieza a
hacer las que no has hecho nunca.
Ferran Camps
fcamps@guideapartners.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario