Piensa por un
momento en una marca que suelas consumir, aquella que más te gusta. ¿Qué es lo
que te atrae e inspira de ella? ¿Por qué ésta y no otra?
No es
casualidad que sientas predilección por ella, más bien es fruto de una trabajada
estrategia de marketing por parte de la empresa en cuestión. Han conseguido
dejar huella en tu mente, lograr que les recuerdes, elijas y, por supuesto, les
compres. En la actualidad existen miles de marcas distintas, por lo que es
lógico que las empresas inviertan grandes esfuerzos y dinero en conseguir
distinguirse de la competencia, porque el comprador cada vez es más exigente y
la calidad ya no es el único sello que otorga exclusividad a un producto.
Y si ahora te
sugiero que pienses en aquella persona que despierta en ti un gran interés,
¿qué cualidad o valor destacarías de ella? La recuerdas porque ha conseguido
establecer un vínculo contigo y, al igual que ha pasado con la marca, esta
persona ha hecho de sus cualidades y actos algo exclusivo. Y es que, al fin y
al cabo, no existe tanta diferencia entre un producto y una persona, ambos te
ofrecen algo, ambos cumplen su función de satisfacer alguna de tus necesidades,
deseos o inquietudes.
El artículo de
este número trata sobre cuáles son las premisas para desarrollar y conseguir lo
mismo que ha hecho esa persona; crear identidad propia, ofrecer algo diferente
a los demás y, por supuesto, que te conozcan por ello. A esto se le conoce
actualmente como la Marca Personal.
En el mundo
convivimos más de 7 mil millones de personas. Piensa por un momento cuántas de
esas personas actualmente trabajan de lo mismo que tú o están luchando por
conseguir ese puesto de trabajo que tanto deseas y, además, se encuentran en tu
misma ciudad o pueblo; la cifra es elevadísima. Todas persiguen el mismo
objetivo que tú, todas esas personas son tu "competencia". Y tú... ¿eres uno/a más?
Imagínate que
yo soy tu jefe, o tu cliente, o el entrevistador de trabajo. ¿Por qué tendría que elegirte y confiar en
ti? ¿Qué me puedes ofrecer que te
diferencie de los demás? Ya seas un/a comercial, un profesional autónomo,
un administrativo/a, un dependiente/a o un/a recién licenciado, tu experiencia
y estudios ya no son un plus, más bien lo son tus competencias personales, las
ventajas ligadas a tu forma de trabajar y la forma que tienes de comunicarlo.
Porque en la situación actual que vivimos lo más sensato no es competir, sino marcar la diferencia. Seremos
elegidos por aquéllo que le produzca un beneficio exclusivo a la otra persona o
empresa.
Para encontrar respuesta a
estas preguntas sólo se necesita una estrategia, mucha motivación y compromiso,
y para que puedas empezar a trabajar sobre ello, explicaremos lo que debes
conocer a la perfección para dar los primeros pasos hacia la creación de tu Marca Personal.
1. ¿Qué quieres conseguir, quién eres y qué te distingue?
Antes de todo, es de vital
importancia que tengas perfectamente identificado a dónde quieres llegar. Sólo
si sabes cuáles son tus objetivos sabrás todo lo que tienes que hacer para
lograrlos.
Una vez tengas bien
definida tu meta, es momento de hacer un profundo ejercicio de autorreflexión.
Pregúntate cuáles son tus valores, en qué crees, qué principios fundamentan tu
vida. Igual de importante es descubrir y potenciar aquellas habilidades
personales y/o profesionales que te hacen único/a. Para ello, presta mucha
atención a todo lo que se te da bien y en lo que eres competente, aquellas
características propias que te son favorables para tu día a día, incluso las
más insignificativas. Incluye también en esta lista tus hobbies e inquietudes.
Cuando hablamos de Marca
Personal hemos de tener en cuenta inevitablemente la percepción que tienen los
demás sobre nosotros; quién tú te piensas que eres no siempre es lo que
transmites y, por lo tanto, no siempre se corresponde con la visión que tiene
tu entorno sobre ti. Ésta es una de las partes más delicadas y difíciles del
proceso, ya que para descubrir cómo nos ven los demás no hay otra forma que
preguntárselo, y eso puede incomodarnos un poco: ármate de valor y hazlo, está
en juego tu éxito personal y profesional. Sólo si logras consolidar una marca
personal fuerte despertarás en los demás algún tipo de emoción cuando seas
recordado.
2. ¿Qué ofreces y qué beneficios tiene?
El camarero del bar al que
voy habitualmente me sirve el café con rapidez y, como valor añadido, siempre
me da conversación, me gusta su humor y me pone al día de lo que sucede en mi
barrio. Camareros hay muchos, pero para mí sólo éste marca la diferencia,
porque me ofrece un servicio que otros no me dan, por eso siempre voy allí.
Sólo cuando hayas
descubierto quién eres y cuál es tu estilo empezarás a dar exclusividad a tu
servicio. Cuántos más toques originales e innovadores le des a tu
"producto" más destacarás sobre los demás. Presta mucha atención a
cómo se comporta tu "cliente" y aprovecha todos los recursos que
estén a tu alcance para consolidar tu marca. Recuerda que serás elegido por dar
soluciones o cubrir necesidades, con lo cual identifica muy bien el beneficio
que obtienen los demás con lo que les ofreces.
3. ¿Quién es tu público?
Dependiendo de cuáles sean
tus objetivos profesionales podrán variar las personas o empresas a las qué
quieras ofrecer tu servicio. Cada público es único, cuenta con unas
características propias, tiene sus necesidades o se mueve por determinados
entornos. Pregunta, observa, escucha, infórmate, haz todo lo posible por
descubrir cómo es y qué busca tu "cliente": adáptate a él. Es muy
importante no querer abarcar a todo el mundo, es una cuestión de concentración
y eficacia y, sobretodo, dirígete a aquéllos que sepan valorar tu marca y tu
potencial.
4. ¿Cómo te haces visible?
Si no consigues mostrar en tu marca todo lo
trabajado antes no tendrá sentido. Hoy en día contamos con infinidad de canales
y formas para darnos a conocer. Internet, redes sociales, la imagen personal,
los curriculums, los contactos, etc. son recursos de los que disponemos para
promocionarnos, son el escenario dónde ponemos en juego todo lo desarrollado,
el lugar para demostrar que somos distintos, el sitio para ser recordados. Y es
que si no te
recuerdan, no importa lo bueno que seas.
Si trabajas en
profundidad todos estos aspectos serás capaz de transmitir un mensaje claro,
contundente y persuasivo, y éste será tu mejor tarjeta de presentación. Dicen
que las personas recordamos con más detalle los primeros 20 segundos de un
mensaje, los únicos que tienes para no dejar indiferente y atraer a tu público.
Yo soy Jaume Garcia Torà, psicólogo y coach. Te
ofrezco la oportunidad de desarrollar tu marca personal para que consigas
marcar la diferencia en aquéllo que haces y seas valorado y recordado por ello.
Si eres un/a profesional que desea convertir su
talento y habilidades en un servicio y/o negocio exclusivo puedes contactar
conmigo en jaumegarciatora@creartemagazine.com
Y tú, ¿qué puedes ofrecerme?
Jaume Garcia
jaumegarciatora@creartemagazine.com
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